La campaña de la Renta es uno de los momentos más importantes del año para cualquier autónomo. A diferencia de los trabajadores por cuenta ajena, los profesionales autónomos deben declarar su actividad económica, lo que implica un mayor control sobre ingresos, gastos y obligaciones fiscales.
A continuación te explicamos cómo preparar la campaña de la Renta si eres autónomo, en 10 pasos.
El primer paso es entender cómo tributas como autónomo. La mayoría de los autónomos tributan en el IRPF, o bien a través de estimación directa (normal o simplificada), o de estimación objetiva (módulos). El sistema en el que estés determinará cómo debes calcular tus ingresos y gastos.
Uno de los errores más frecuentes es no incluir todos los ingresos. Debes asegurarte de tener registradas todas las facturas emitidas, los ingresos bancarios relacionados con la actividad y las subvenciones o ayudas recibidas. Es importante que los datos coincidan con la información que tiene Hacienda, ya que la Agencia Tributaria dispone de muchos de estos datos.
Los gastos deducibles son clave para reducir la carga fiscal. Pero no todos los gastos pueden deducirse. Para que un gasto sea deducible debe:
Algunos gastos habituales son el alquiler del local, los suministros, el material de trabajo o los servicios contratados a profesionales. Revisar bien estos gastos puede marcar una diferencia importante en el resultado de la declaración.
Existen ciertos gastos que suelen generar dudas y que Hacienda revisa con especial atención. Entre los más comunes están los gastos de vehículo, las dietas y comidas y los suministros en caso de teletrabajo. En estos casos, es importante poder justificar claramente su relación con la actividad.
Muchos autónomos aplican retenciones en las facturas, especialmente cuando trabajan para empresas. Estas retenciones se restan del resultado final de la Renta, ya que ya han sido adelantadas a Hacienda. Por eso es importante revisar los certificados de retenciones y las facturas emitidas con retención, para evitar pagar más de lo necesario.
Durante el año, los autónomos suelen realizar pagos fraccionados del IRPF (modelo 130 o 131). Estos pagos también se descuentan en la declaración de la Renta. Para ajustar correctamente el resultado final es importante tener a mano los modelos presentados durante el año y las cantidades ingresadas.
Además de los gastos existen deducciones que pueden reducir la factura fiscal. Algunas de las más habituales son:
Revisar estas opciones puede ayudarte a optimizar la declaración.
Antes de presentar la Renta, es recomendable revisar los datos fiscales que facilita Hacienda. Estos datos incluyen información sobre los ingresos declarados por terceros, las retenciones y los datos personales del contribuyente.
Aunque son útiles como referencia, no siempre están completos, por lo que no deben sustituir a tu propia contabilidad.
Tener toda la documentación organizada facilita mucho el proceso.
Conviene recopilar las facturas emitidas y recibidas, los libros contables, los justificantes de gastos, las declaraciones trimestrales… Una buena organización evita errores y ahorra tiempo.
Algunos errores frecuentes en la declaración de autónomos son:
Estos errores pueden dar lugar a regularizaciones o sanciones.
Contar con una asesoría fiscal es clave en la campaña de la Renta para los autónomos. Un profesional aplicará correctamente las deducciones, optimizará la tributación y evitará errores.
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