Al emprender una actividad económica, una de las decisiones más importantes que debes tomar es la forma jurídica bajo la cual operará tu negocio. Dos de las opciones más comunes son hacerlo como autónomo (trabajador por cuenta propia) o constituir una sociedad limitada. Cada una tiene sus propias implicaciones fiscales y financieras, y la elección adecuada dependerá de varios factores. A continuación te explicamos las diferencias fiscales entre ambas opciones y cuándo puede ser más rentable cada una.

Ejercer una actividad como autónomo

Un autónomo es una persona física que desarrolla una actividad económica por cuenta propia. Algunas de las características fiscales de ser autónomo incluyen:

Ejercer una actividad como sociedad limitada

Una sociedad limitada es una entidad jurídica independiente de sus socios, que pueden ser personas físicas o jurídicas. Algunas de las características fiscales de una sociedad limitada incluyen:

¿Cuándo es más rentable ser autónomo?

Ser autónomo puede ser más rentable en ciertas situaciones:

¿Cuándo es más rentable ser sociedad limitada?

Optar por una sociedad limitada puede ser más rentable en situaciones como:

En resumen, la decisión de ser autónomo o constituir una sociedad limitada dependerá de factores como tus ingresos, el tipo de actividad económica, la responsabilidad legal que estés dispuesto a asumir y tus planes de crecimiento empresarial. Es recomendable consultar con un asesor fiscal o legal para evaluar en detalle cuál es la opción más rentable y adecuada para tu situación específica.

Consulta a los expertos fiscales de Afonso Asesores.

 

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