Calcular los costes laborales es una tarea que cualquier empresa debe realizar. Los costes laborales no solo incluyen el salario base de los empleados, sino también una serie de gastos adicionales como cotizaciones a la Seguridad Social, indemnizaciones, beneficios sociales y formación. Tanto autónomos como pymes y grandes empresas deben comprender todos los componentes que forman parte de estos costes para tomar decisiones relacionadas con la contratación, la planificación de presupuestos y la rentabilidad.
Te contamos cómo calcular estos costes y te damos algunos consejos para hacerlo que te resultarán útiles independientemente del tamaño de tu negocio.
Los costes laborales son el total de gastos en que una empresa incurre para mantener a un empleado contratado. Estos costes no se limitan al salario bruto, sino que incluyen otros conceptos como la parte de la Seguridad Social que está a cargo del empleador, las vacaciones y días festivos pagados, los beneficios sociales (como seguros, planes de pensiones o tickets de comida), la formación profesional o las indemnizaciones por despido u otras razones.
El salario bruto es la base del cálculo de los costes laborales y representa el sueldo total que el trabajador percibe antes de aplicar retenciones de IRPF y las deducciones de la Seguridad Social.
Por otro lado, los costes laborales incluyen también la Seguridad Social del empleador. Las empresas están obligadas a contribuir a la Seguridad Social en varios conceptos, que se calculan como un porcentaje del salario bruto del trabajador. Estos incluyen las contingencias comunes, las contingencias profesionales (accidentes laborales y enfermedades profesionales), la formación profesional y la aportación al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).
En España, estas cotizaciones suelen oscilar entre el 30% y el 35% del salario bruto, dependiendo del sector y las condiciones específicas de cada contrato.
Los costes indirectos son los gastos asociados a los empleados que no están directamente reflejados en su salario. Incluyen los uniformes, equipos y herramientas de trabajo, los espacios y suministros o la formación continua.
Puedes calcular los costes laborales de tu negocio siguiendo los siguientes pasos:
Por poner un ejemplo, un empleado con un salario bruto anual de 25.000 euros podría suponer un coste laboral total de 36.000 euros al año, si al salario bruto le sumamos la parte de las cotizaciones a la Seguridad Social que paga el empleador (unos 7.500 euros), los beneficios sociales (1.500 euros) y los costes indirectos (unos 2.000 euros).
Para simplificar el cálculo las empresas pueden utilizar herramientas como un software de nóminas, que automatiza los cálculos de salarios y cotizaciones. Existen también calculadoras en línea que ofrecen estimaciones rápidas de los costes laborales. Si optamos por una asesoría laboral y fiscal, esta puede, además brindarnos soporte en temas complejos como las bonificaciones o subvenciones disponibles.
Calcular los costes laborales es un paso fundamental para garantizar la sostenibilidad financiera y legal de cualquier negocio. Con una metodología clara y el apoyo de herramientas adecuadas, las empresas pueden gestionar sus recursos humanos de manera más efectiva, optimizar su presupuesto y evitar problemas legales.
Si necesitas apoyo para gestionar los costes laborales de tu empresa, contacta con nuestra asesoría.