Planificar la jubilación es una de las decisiones más importantes para cualquier profesional autónomo. Con los cambios progresivos en la legislación española, la edad y los requisitos para acceder a la pensión completa están evolucionando año tras año. En 2025, la normativa alcanza un nuevo hito dentro de la reforma de pensiones que culminará en 2027, cuando la edad ordinaria de jubilación se situará en los 67 años.
Entender estos cambios resulta clave para autónomos y empresas, ya que permite anticipar cuándo se puede acceder a la jubilación y en qué condiciones, cómo influye la carrera de cotización en la cuantía de la pensión y qué opciones existen si se quiere adelantar o retrasar la retirada laboral. A continuación te explicamos la edad legal de jubilación en 2025, los años necesarios para cobrar el 100 % y las alternativas disponibles para planificar mejor el futuro.
Edad legal de jubilación en 2025
Durante 2025 la edad de jubilación ordinaria será de 66 años y 8 meses. Sin embargo, los autónomos que acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados podrán jubilarse a los 65 años con el 100 % de la base reguladora. Este umbral premia las carreras laborales más largas y continuadas, permitiendo acceder antes a la pensión completa.
Esta subida forma parte del calendario progresivo establecido en la reforma de pensiones, que culminará en 2027 con una edad ordinaria de 67 años, excepto para quienes acrediten 38 años y 6 meses cotizados.
Requisitos de cotización
El tiempo mínimo exigido para acceder a una pensión contributiva se mantiene en 15 años, con la condición de que al menos 2 años estén comprendidos dentro de los últimos 15 anteriores a la jubilación. Con esta cotización mínima, el trabajador obtiene el 50 % de la base reguladora.
Para lograr el 100 % de la pensión, en 2025 será necesario haber cotizado 36 años y 6 meses. A medida que se incrementen los años hasta 2027, este requisito alcanzará los 37 años.
Jubilación anticipada
Los autónomos que deseen retirarse antes de la edad legal pueden acceder a la jubilación anticipada voluntaria, que permite adelantar la retirada hasta 2 años. Para ello, deberán contar con un mínimo de 35 años cotizados, aunque esta modalidad conlleva coeficientes reductores que disminuyen la cuantía de la pensión en función del adelanto y de la carrera de cotización.
Quienes hayan cotizado 38 años y 3 meses o más podrán acogerse a la jubilación anticipada a partir de los 63 años, también con reducción proporcional.
Importancia de revisar la vida laboral
Para planificar adecuadamente la jubilación es fundamental que el autónomo solicite y revise su informe de vida laboral, comprobando los años realmente cotizados, posibles lagunas y periodos sin actividad. Esto permitirá saber si se cumplen los requisitos para acceder al 100% de la pensión o si es necesario prolongar la actividad laboral.
A partir del 1 de agosto de 2025 será imprescindible estar al corriente en el pago de las cuotas para que esas cotizaciones sean válidas a efectos de pensión, un aspecto que muchas veces se pasa por alto y puede reducir notablemente la cuantía final.
Otras opciones para planificar la jubilación
Además de la jubilación anticipada, los autónomos pueden valorar la jubilación demorada, que consiste en seguir trabajando más allá de la edad legal, generando un incremento de la pensión futura mediante un porcentaje adicional por cada año de retraso. También existe la posibilidad de la jubilación flexible, que permite compatibilizar parcialmente la pensión con la actividad laboral.
Un buen asesoramiento y la revisión periódica de la vida laboral son herramientas esenciales para asegurar un retiro adecuado y evitar sorpresas en el momento de acceder a la pensión. Además, si eres autónomo o tienes una empresa, nuestra asesoría laboral puede ayudarte a evaluar estas opciones, realizar simulaciones personalizadas y diseñar estrategias que maximicen la pensión.