El horario forma parte de las condiciones de trabajo del empleado, y en muchos casos está recogido en el contrato, el convenio colectivo o los acuerdos internos de la empresa. Sin embargo, a lo largo de la actividad pueden surgir situaciones que obliguen a cambiar horarios, turnos o jornadas. La posibilidad de hacerlo dependerá de varios factores, como el tipo de cambio o la causa que lo motive. Te contamos los posibles escenarios con que puedes encontrarte en tu negocio.

 

Cambios dentro de la organización habitual

En algunos casos la empresa puede realizar pequeños ajustes en el horario sin necesidad de seguir un procedimiento complejo. Por ejemplo, cambios puntuales en turnos o ajustes organizativos menores. Estos cambios suelen estar amparados por el poder de dirección de la empresa, siempre que no supongan una modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

 

Modificación sustancial de las condiciones de trabajo

Cuando el cambio en el horario es relevante, puede considerarse una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se cambia de turno de forma permanente, se altera significativamente la jornada, se pasa de horario continuo a partido o viceversa… En estos casos la empresa debe seguir un procedimiento específico y justificar la decisión.

La empresa puede modificar el horario cuando existan causas justificadas, que suelen ser motivos económicos, razones técnicas, cambios organizativos o necesidades de producción. Estas causas deben estar relacionadas con el funcionamiento de la empresa y no pueden ser arbitrarias.

Cuando se trata de una modificación sustancial, la empresa debe:

  1. Notificar el cambio por escrito al trabajador.
  2. Hacerlo con un preaviso mínimo de 15 días.
  3. Justificar las causas que motivan la modificación.

Si afecta a varios trabajadores, puede ser necesario abrir un periodo de consultas con los representantes de los trabajadores.

 

Qué opciones tiene el trabajador

El trabajador no está obligado a aceptar cualquier cambio sin más. Ante una modificación sustancial del horario puede aceptar el cambio, impugnar la decisión ante los tribunales o solicitar la extinción del contrato con derecho a indemnización, en determinados casos. Por eso es importante que la empresa actúe con fundamento y cumpla con el procedimiento.

 

Adaptación de jornada por parte del trabajador

No solo la empresa puede proponer cambios. Los trabajadores también pueden solicitar adaptaciones de jornada, especialmente por motivos de conciliación.

Por ejemplo, ajustar su horario para cuidar a hijos o familiares, o solicitar cambios en la distribución de la jornada. La empresa debe valorar estas solicitudes y responder de forma razonada, aunque no siempre está obligada a aceptarlas.

 

Cambios temporales vs cambios permanentes

Otra cuestión importante es distinguir entre cambios temporales y permanentes. Los cambios temporales suelen tener mayor flexibilidad, mientras que los cambios permanentes requieren mayor justificación y formalidad. La duración del cambio puede influir en la forma de gestionarlo.

 

Dado que cada situación puede ser diferente, contar con asesoramiento laboral es especialmente útil. Un profesional puede ayudar a determinar si el cambio es sustancial y a indicar los pasos legales a seguir.

¿Necesitas la ayuda de una asesoría laboral? Contacta con Afonso Asesores.

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