La extinción de una relación laboral es una situación habitual para cualquier empresa. Pero también es uno de los momentos que más dudas genera. Te contamos los derechos y obligaciones ante despidos y finalizaciones de contrato, para evitar conflictos laborales, sanciones económicas o reclamaciones judiciales que pueden afectar la estabilidad de tu negocio.

 

Tipos de extinción de la relación laboral

No todas las finalizaciones de contrato son iguales, y cada una conlleva obligaciones distintas para la empresa. Estos son los diferentes tipos que puedes encontrarte en tu negocio:

  • Fin de contrato temporal: ocurre cuando se alcanza la fecha de finalización pactada o se completa la causa que lo justificaba.
  • Despido disciplinario: se produce por incumplimientos graves y culpables del trabajador.
  • Despido objetivo: motivado por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, o por ineptitud sobrevenida.
  • Despido colectivo (ERE): afecta a un número significativo de trabajadores y requiere un procedimiento específico.
  • Baja voluntaria: decisión del trabajador de extinguir el contrato.
  • Extinción por mutuo acuerdo: pactada entre empresa y trabajador.

En primer lugar debemos identificar correctamente el tipo de extinción de la relación laboral, porque solo de esa manera sabremos cuáles son los derechos del trabajador y las obligaciones de la empresa.

 

Derechos del trabajador ante la finalización del contrato

Independientemente del tipo de extinción, el trabajador tiene siempre derecho a la liquidación o finiquito. El finiquito incluye todas las cantidades pendientes de pago: salario del último periodo trabajado, vacaciones no disfrutadas, pagas extraordinarias prorrateadas y otros conceptos devengados. Es obligatorio en todos los casos.

En determinados casos el trabajador tiene además derecho a una indemnización. No todas las extinciones generan derecho a percibirla. Por ejemplo:

  • En el fin de contrato temporal, suele corresponder una indemnización de 12 días por año trabajado (salvo excepciones).
  • En el despido objetivo, la indemnización es de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
  • En el despido disciplinario procedente no existe indemnización.

Por otro lado, en determinados supuestos, la empresa debe preavisar al trabajador con antelación o compensar económicamente la falta de preaviso. Y
el trabajador tiene derecho a recibir el certificado de empresa y demás documentos necesarios para solicitar prestaciones por desempleo, cuando proceda.

 

Obligaciones de la empresa

Para las empresas y autónomos empleadores existen una serie de obligaciones legales:

Comunicación formal del despido o finalización

El despido debe notificarse por escrito, indicando claramente las causas y la fecha de efectos. Una comunicación incorrecta es una de las principales causas de impugnación.

Pago de cantidades adeudadas

El finiquito y la indemnización deben abonarse en los plazos legales. Retrasos o errores pueden generar reclamaciones e intereses.

Respeto al procedimiento legal

Especialmente en despidos objetivos o colectivos, es imprescindible seguir el procedimiento establecido por la normativa laboral.

Alta y baja en la Seguridad Social

La empresa debe tramitar correctamente la baja del trabajador en los sistemas correspondientes.

Una gestión incorrecta de un despido o finalización de contrato puede tener consecuencias importantes, como la declaración de despido improcedente o nulo, el pago de indemnizaciones superiores a las previstas, la readmisión obligatoria del trabajador o las sanciones administrativas por parte de la Inspección de Trabajo.

 

Derechos y deberes del trabajador tras la extinción

Tras la finalización del contrato el trabajador también tiene una serie de obligaciones: firmar el recibo de finiquito (aunque puede hacerlo como “no conforme”), devolver el material o la documentación de la empresa que tenga en su haber y respetar pactos de confidencialidad o no competencia, si existen.

A su vez, puede ejercer su derecho a impugnar el despido si considera que no se ajusta a la legalidad, generalmente en un plazo de 20 días hábiles.

 

La importancia del asesoramiento profesional

La normativa laboral es compleja y está sujeta a interpretaciones y cambios. Por ello, contar con asesoramiento laboral especializado permite elegir el tipo de extinción más adecuado, redactar correctamente la documentación, calcular con precisión indemnizaciones y finiquitos y reducir los riesgos legales y económicos.

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