En los últimos años la salud mental ha cobrado una gran relevancia en todos los ámbitos, también el laboral. En 2025, las empresas, desde autónomos hasta grandes corporaciones, deben adaptarse a nuevas obligaciones en materia de salud mental para cumplir con la legislación vigente y garantizar entornos de trabajo saludables.
Te explicamos las nuevas normativas y obligaciones en materia de salud mental en el trabajo, sus implicaciones para autónomos, pymes y grandes empresas, y las mejores prácticas para llevarlas a cabo.
Normativa sobre salud mental en el trabajo
En la Unión Europea y España, las regulaciones en torno a la salud mental han evolucionado significativamente. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) establece la obligación de proteger la seguridad y la salud de los trabajadores, incluyendo los riesgos psicosociales. Sin embargo, en 2025 han entrado en vigor nuevas disposiciones específicas que refuerzan la responsabilidad de las empresas en este ámbito.
Algunas de las normativas clave incluyen:
- Modificación del artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: Se amplía la definición de riesgos laborales para incluir explícitamente el bienestar psicológico y la prevención del estrés laboral.
- Directiva Europea sobre Riesgos Psicosociales en el Trabajo: Impone a los Estados miembros la necesidad de aplicar estrategias específicas para la evaluación y mitigación de riesgos psicosociales.
- Reforma del Estatuto de los Trabajadores: Introduce la obligación de adoptar medidas específicas para prevenir el burnout y otros trastornos derivados del estrés laboral.
Obligaciones para empresas y autónomos
Las nuevas regulaciones afectan a todos los actores del mundo laboral. A continuación te contamos las principales responsabilidades en función del tipo de negocio:
Autónomos
Aunque no tengan empleados a su cargo, los autónomos deben tomar medidas para proteger su propia salud mental. Entre las obligaciones y recomendaciones más relevantes destacan:
- Autocuidado y formación: Fomentar la gestión del estrés y el equilibrio entre vida personal y profesional.
- Acceso a programas de apoyo psicológico: Se han implementado incentivos para que los autónomos accedan a servicios de salud mental.
- Planificación del trabajo: Evitar sobrecarga de trabajo y establecer tiempos de descanso adecuados.
Pymes
Las pequeñas y medianas empresas deben implementar medidas concretas para cumplir con la normativa, entre ellas:
- Evaluación de riesgos psicosociales: Obligatoriedad de incluir el análisis de factores de estrés, acoso y carga laboral en la evaluación de riesgos laborales.
- Planes de acción y protocolos: Desarrollo de estrategias para la prevención de trastornos como el burnout.
- Formación en salud mental: Capacitación obligatoria para gerentes y responsables de recursos humanos en gestión de la salud mental.
- Acceso a apoyo psicológico: Facilitar el acceso a servicios de asistencia psicológica para empleados.
Grandes empresas
Las empresas de mayor tamaño tienen obligaciones adicionales debido a su mayor capacidad de implementación de medidas de bienestar. Entre ellas:
- Creación de departamentos especializados en bienestar laboral: Se incentiva la contratación de psicólogos laborales.
- Monitoreo continuo del bienestar psicológico: Implementación de encuestas periódicas sobre satisfacción y bienestar de los empleados.
- Flexibilidad laboral y teletrabajo: Adaptación de horarios y modalidades de trabajo para mejorar la conciliación.
- Protocolos contra el acoso laboral y la discriminación: Refuerzo de los procedimientos para prevenir y actuar frente a estas problemáticas.
Cómo implementar un Plan de Bienestar Psicológico
Para cumplir con las nuevas obligaciones y mejorar la salud mental de los trabajadores, las empresas pueden seguir estos pasos:
- Evaluación de riesgos psicosociales: Identificar fuentes de estrés, carga de trabajo excesiva o ambientes tóxicos.
- Diseño de un plan de acción: Establecer medidas concretas como formación, acceso a servicios psicológicos y horarios flexibles.
- Capacitación del personal: Sensibilizar a directivos y empleados sobre la importancia de la salud mental.
- Monitoreo y ajuste: Evaluar periódicamente la efectividad de las medidas e introducir mejoras.
Las nuevas obligaciones en materia de salud mental en el trabajo suponen un avance importante en la protección del bienestar de los trabajadores. Tanto autónomos como pymes y grandes empresas deben adaptarse a estas normativas para garantizar un entorno laboral saludable y evitar sanciones.